Muchas de las fotos que se encuentran en mi página de Neurostreams han sido hechas en Japón.
En otoño de 2010 subí, como recién casado junto a mi esposa, a un avión con este destino tan lejano. Era nuestra luna de miel. A decir verdad, fue más un viaje de trabajo, porque no dejábamos de hacer todo el tiempo fotos y grabaciones.
Los templos y los jardines de Japón debían ser la base para mi página web. Y así fue. Volvimos con miles de fotos y he editado una selección de las mejores. Además, llevé conmigo a casa la impresión de que se trata de un país admirable.
Japón fue una revelación de gran magnitud. Frente a lo que en seguida advertí como una cultura extraordinariamente civilizada, durante mi estadía me sentí muy frecuentemente como un bárbaro europeo.
Japón.
Estaba completamente encantado. Ahora, la comida Sushi y encender los palillos de incienso, forman parte de nuestra vida cotidiana. De hecho, este encanto se ha transformado en una especie de mala pesadilla que se vuelve más y más grande a cámara lenta.
Me está afectando mucho. Por supuesto, a quién no.
Mi luna de miel se está pudriendo completamente. Podría vivir con esto, claro, pero cuando me imagino que nunca más voy a poder ir a este país, me enfado mucho.
Ver como se está quemando este pueblo lejano…el no haberle dicho la verdad a tiempo me desalienta.
Que la coyuntura global y la estabilidad financiera de los próximos 10 años dependan precisamente de la dirección del viento (!) es simplemente algo más allá de lo imaginable. Es el peor de todos los chistes malos.
Helicópteros que tiran agua confundiendo una fundición nuclear con un incendio forestal…
He podido rezado unas 10 veces en mi vida. Esta vez he rezado por la dirección del viento… Tim

